Vi la muerte a demonios de puñales en laurel
mar de centellas antes de ser
se habían retirado las máscaras
en la nada yo planeaba
limpio sin destilarme
sin alma
los fantasmas de no ser atravesaban mi imaginar
en esa no ley
sentía polvo espiritual
Cerré mis párpados vacuos
y me soñé tablero de alfileres a vapor
y geómata del caos saltando átomos
en luz fui tatuándome
La cicatriz del ángel
hiló la lumba
ecos
de vos
y La Soledad fue devorándome
llamado de yemas inalcanzables
de lira eterna
Y hoy estoy venado en flor
leiéndome en fuentes
donde imagino ser yo
buzo de mis llagas celestes
el yang tsé
-rumora
cerezos de llanto
II
galleta la carne
labOratoria
el órgano de gusanos
prepara oria
telaraña
para caer
dinamos de fe
estafeta
pago boleto de sal
jaqueándote!
Mauricio Otero
(fragmento)Poema del libro "Cordero de Luz"
Raíces, sueñas
bibliada carne
Cuando éramos mitos,
¡Marte!, sujétame
que tú leías en el sol
Hijo Pétreo
susurrando polen de ángeles
telar de almas
coaguladas rocas
sarpientes.
Ciudad, rueda de agua
melodiosos cadáveres
vivo Ajedrez
zumbando venuda lira
Llamas Llorando!
©Mauricio Otero.*
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Aria Fatal
vertía el mar
ciudades de escarcha
lengua crepitante
lamía ajedrez de pezones
que iban anillando un torbellino de albas-metálicas
era el gran Taller de oro
viejos pergaminos susurrantes en las apenadas tardes
La Princesa de luz arrojaba monedas falsas
a una red imaginaria de cisnes
y ases de venenos
corrían las liebres en la cola del viento
y por las calles desoladas se oía un sollozo ahogado
como de un marinero con sida
una mañana de telaraña
dejaba caer sus dados salados
Oh, cisternas de crímenes
capiteles pasteles
bababan
Y en la lejanía inmaterial
arrojaba huesos helados la cruz del sur
y los ojos eran grumosa tierra h-errada
©Mauricio Otero.*
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Antillanca:
escarchados lomos de ciervo
quebrantando luz de palacios pensados
calzones de plata
escamas de almas en escalinatas de seda
zumbando árboles a chorro
cascajo de monedas imaginarias
en muros nupciales
bodas de maná
castillos de agua
lanzando honda sus dardos
a mercurial futuro
casándose el sol con el mar
incienso de ciclistas
sumergidos en una pista de musgo
despierto sueño de ser mariposas
mente, viento hiperbóreo que borro
estatua vertiginosa de sales en celo
mancha láctea mis ojos bosque de lágrimas el arpa
corazones en cáscaras
pies que el marfil encarta besos veloces
olímpicas lámparas mediodía
azores de dama confitada
bellina Itaca ajedrez de pezones
volcados volcanes de Osorno
serena Alma derramada en el lago
princesa sacrificada por lauros pillanes
Oh si tu gimes en las pomes
y tu cintura de fuego
mece los maduros trigales en sueños
Oh orgullosos campesinos y gentes del pueblo
ciudades eléctricas cebollas que llueven
leche, millones de litros de almas
espigas de sangre
tan solo carne…
días días miserables
Y al patrón nos postramos envueltos en nieblas de cirios
pagando mandas
temblando como una mañana de relámpagos de alcohol
Oh dulce Licarayén
Píllameé!
©Mauricio Otero.*
(Poemas del libro "Cordero de Luz")
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