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LA MÁQUINA DE AJEDREZ
Robert Löhr: Editorial Grijalbo, 2007, 414 páginas
"En el siglo XVIII la nobleza del imperio austriaco queda deslumbrada por una máquina capaz de pensar y jugar al ajedrez. ¿Invento genial o estafa?
En el palacio de Schönbrunn tiene lugar la presentación de un insólito invento: un autómata que juega al ajedrez. El sorprendente artefacto, que tiene la apariencia externa de un gran turco de penetrantes ojos azules, guarda en sus entrañas un misterio que guía sus manos y su mente. Un secreto que sólo conocen su creador, el ingeniero y consejero de la corte Kempelen, y su ayudante carpintero; un secreto confinado en el desván del ingeniero, del que sólo es sacado con ocasión de las concurridas partidas de ajedrez y que ha empezado a suscitar envidias y recelo. Pero el sueño del éxito que acaricia Kempelen no tarda en transformarse en pesadilla cuando, en presencia del "turco autómata", una hermosa aristócrata halla la muerte en misteriosas circunstancias. La máquina pensante se convierte entonces en objeto de espionaje, de persecución eclesiástica y de intrigas de la nobleza.
Robert Löhr nos ofrece una exquisita recreación de una sociedad crédula y ávida de nuevos inventos a través de una vivida y colorida ambientación de época. Ello le ha valido a su autor la consideración de "el nuevo Patrick Süskinds."
La contraportada del libro invita a leer una tremenda obra. El lector poco experto y que no conoce el tema del ajedrez, probablemente no captará la literatura en si. Pero vamos por parte.
Este libro se presenta como una novela histórica, pero en realidad, la novela histórica no existe. Todo lector de novelas sabe de antemano que está en presencia de una "mentira que parece verdad" (Vargas Llosa) Lo que aquí se presenta, es un "realismo sucio", es decir, se toma un contexto histórico y escenarios reales, en tiempo y espacio, y el autor le pone de su cosecha, la trama de ficción. De hecho, en la última página, el autor así lo explica, en algo que tampoco es necesario hacerlo, por las razones antes dichas.
Entrando al análisis del libro, de partida, la contraportada resulta chocante, se habla de un misterio, misterio que se revela apenas iniciado el libro y de ahí para adelante, en realidad la trama va por un lado externo al misterio del funcionamiento del autómata. A diferencia de la mayoría de las novelas, poco va quedando a la imaginación del lector, es decir, a la trama se le "quita el brillo" y eso hace que el lector, no tenga apuro por saber que pasará. En mi caso, tomarme 10 días para acabar un libro donde el ajedrez es tema central de la trama, es demasiado tiempo.
La obra también tiene sus meritos, está bien ambientada, te lleva a la época de fines de los años 1.700. Hay bastante ingenio para la trama, con un juego de traiciones pero tal vez un tanto previsibles. El texto adolece de ciertas fallas de redacción y ortográficas (inevitable en todo libro además) y hay ciertos tramos francamente latosos. El autor está bien documentado en todo caso.
Desde el punto de vista del ajedrez, nos encontramos con una partida extremadamente fantástica "cada dos o tres jugadas, un par de piezas de cada bando eran exterminadas del tablero", .y la partida duró más de 40 jugadas (alguien puede explicar eso si son 16 las piezas por bando)
Se nota que el escritor le gusta el ajedrez, pero no debe ser un jugador muy fanático, pudo haberse lucido más en ese campo. Si el misterio no se revelará hasta el final, la obra sería redonda, pero me figuro que su trama tendría que haber sido bastante distinta. Con todo el respeto que merece un colega escritor, está lejos de ser el nuevo Patrick Süskinds ("El perfume" y Nóbel de literatura)
En resumen, para todo aficionado que guste de las novelas de ajedrez, obviamente, ésta debe tenerla en su librero. En Chile se ubica en cualquiera de las librerías importantes, tanto de Santiago como en provincia (de hecho la compré en mi querido Osorno y también la vi. en Puerto Montt)
Nota de 1 a 7, un cinco.
OSORNO, enero 5 de 2008.-
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