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Es una historia horrible pero a la vez en cierto modo edificante, gracias al ajedrez... Tres Americanos habían pasado más de cinco años como rehenes del grupo de rebeldes FARC en las selvas de Colombia. La semana pasada fueron rescatados en una misión arriesgada. Llevaron siempre consigo una cerradura metálica, una bala y - un tablero de ajedrez hecho de cartulina. Uno de los cautivos había tallado las piezas con un machete roto. El juego les ayudó a sobrevivir y "sentirse libres" a pesar de su cautividad.
Los americanos, Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, estaban entre los 15 rehenes, incluyendo a la ex candidata a la Presidencia de Colombia, Ingrid Betancourt, que fueron rescatados el 2 de julio en una operación militar del ejército colombiano. Los tres colaboradores gubernamentales habían sido capturados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en febrero de 2003, después de que su avión se estrellase en una región remota del país.
Los hombres pintaron un cuadro espantoso de su cautiverio, describiendo meses en los cuales les ordenaron no hablar entre sí, y un campamento inicial donde vivieron con una rata por encima de ellos. Durmieron sobre los pisos de laboratorios de drogas y fueron obligados a marchar encadenados durantes horas.
Pero uno de los cautivos, Marc Gonsalves, logró tallar piezas de ajedrez que él y los demás solían utilizar para jugar partidas sobre un tablero de cartulina. Esto les ayudó a sobrevivir en esa terrible situación.
 En el reportaje de la CNN los tres rehenes liberados muestran el tablero de ajedrez y las piezas

¿Cómo hizo usted las piezas? " pregunta Robin Meade del Morning Express. "Fui capaz de tallarlos con un pedazo roto de un machete," contesta Marc Gonsalves. "¿Sus captores le permitieron hacerlo, o usted lo hizo a escondidas?" pregunta Robin. " No, ellos me permitieron hacerlo. Algunos de los secuestradores de menor graduación estaban expectantes en ver si era capaz de lograrlo. Más tarde quisieron que también tallara un juego para ellos.

"Este tablero de ajedrez debe haber sido utilizado cientos de horas entre todos los rehenes," dice Marc Gonsalves. "Era un vía de escape para dejar de pensar en la cruel situación en la que nos encontrábamos."
Marc pasó tres meses tallando las piezas. "Aunque realmente nos sentábamos encadenados, gracias a este chico, estábamos sentados sobre un pedazo de plástico, simplemente jugando al ajedrez," relata Keith Stansell. "Cuando haces esto, eres libre. Tu mente está preocupado con otra cosa y durante un rato te olvidas de que eres preso. Esto es el beneficio, esto es la victoria. Y ellos (los secuestradores) ni lo sabían".
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